Kate y Spencer

Cuando Katharine Hepburn conoció a Spencer Tracy -católico, casado y alcohólico- surgió entre ellos una atracción especial. Durante la friolera de veinticuatro años, guardaron las apariencias y mantuvieron su amor en clandestinidad. A la indomable Kate le atrajo la inteligencia del actor y a él, su fuerte carácter, acostumbrado como estaba a emparentarse con  jóvenes delicadas.

Spencer & Kate

En 1942, la Metro, con la película “La mujer del año”, puso por primera vez frente  a frente a la actriz de 33 años y al actor de 42. A Kate, de 1.70 cm. de estatura le gustaba “rebajar” a los actores con los que trabajaba calzándose unos buenos tacones que aumentaban considerablemente su ya elevada altura para aquellos entonces; de este modo, cuentan que cuando ambos fueron presentados, la actriz comentó que él, que medía 1.75 cm., era un poquito bajito para ella, pero inmediatamente el director Joseph L. Mankiewicz, le paró los pies contestándole que no se preocupase por eso, porque Tracy la pondría a su altura, aunque lenguas cercanas a ambos aseguraron que fueron ellos mismos quienes mantuvieron esta diferencia de opiniones encargándose así de ponerse en su sitio desde el primer encuentro.
Su apasionada atracción no pasó inadvertida al ojo avizor y escrutante de la cámara y aunque el actor tonteaba con Kate de la misma manera que lo hacía con las demás actrices, el poder de la indiscreta lente consiguió que todos los que los rodeaban se dieran cuenta de que entre ellos estaba naciendo algo más peligroso que la amistad, en tanto en cuanto él estaba casado y jamás se divorciaría de su esposa  a causa de su extremo catolicismo.

Louise Treadwell y Spencer Tracy se conocieron trabajando en una compañía de repertorio y se casaron en 1923; un año más tarde nacería John, sordo de nacimiento y causa de que el actor se alejase de su hogar y se refugiase en la bebida. No actuó de la misma manera su esposa, quien fomentó la fundación de la John Tracy Clinic, aún hoy en día vigente, que se convirtió en el primer centro que brindó educación y ayuda a niños con pérdida auditiva y a sus familiares.

Louise Tracy y Spencer Tracy en 1939

A Kate nunca le importó mantener su adúltera relación en secreto, o mejor dicho, en un secreto a voces; no le costaba demasiado, ya que, siendo tan celosa de su intimidad, consiguió que su matrimonio con el ingeniero industrial Ludlow Ogden Smith con quien se casó en 1928, no fuese del dominio público hasta que prácticamente se hubieron divorciaron. Lo primero que hizo la actriz para ayudar a Spencer a superar su adicción al alcohol fue apartarlo de sus compañeros de borracheras: Victor Fleming, Lynne Overman, Pat O’Brien, James Cagney y Clark Gable.

Ludlow Ogden Smith con Katharine Hepburn

Entre 1942 y 1967, Kate y Spencer compartieron reparto en nada más y nada menos que en nueve ocasiones, con títulos de lo más variados y diferentes criticas que en todo caso les servían además  para disfrutar de momentos extras para estar juntos.

Su primera película como pareja fue como hemos dicho en 1942, cuando protagonizaron “Woman of the year” (La mujer del año), a la que siguieron “Keeper of the Flame” (La llama sagrada, en 1943); “Love and Laugh Delight” (Sin amor, del año 1945); “The Sea of Grass” (Mar de hierba, 1947; “State Of The Union” (El estado de la Unión, del año 1948; “ Adam’s Rib” (La costilla de Adán, 1949; “Pat and Mike”, traducida como “La impetuosa” de 1952; “Desk Set” (Cosas de mujeres, en 1957) y la que sería su última unión cinematográfica, que no en la vida real, “Guess Who’s Coming to Dinner” (Adivina quién viene a cenar, en 1967).

Tracy jamás apareció en un plató bebido y si lo estaba, lo que hacía era no presentarse al rodaje, siendo buscado y rescatado por Kate de los bares en numerosas ocasiones, que lo cuidaba durante sus resacas para que volviera a casa sobrio con su mujer y sus ya dos hijos.
Así fue siempre su relación: jamás asistieron a compromisos sociales juntos, salvo cuando ambos protagonizaban el mismo film y así continuó siendo hasta el final de los días del actor, que murió el 10 de junio de 1.967 por problemas de corazón y afectado por un doloroso cáncer que dicen le dificultaba en extremo su actuación en la que sería su última y póstuma película  “Guess Who’s Coming To Dinner (Adivina quién viene a cenar). Precisamente se les hubiera visto en los actos promocionales de este largometraje que ambos protagonizaron  y que tenía como coprotagonista al fabuloso actor Sidney Poitier.

Spencer Tracy se mantuvo impertérrito hasta el final del rodaje pero no logró mantenerse con vida por más tiempo y visualizar su estreno, tampoco lo hizo su amada jamás, pues verlo en pantalla interpretando la cinta que sería su inminente despedida del mundo del celuloide, hubiera sido para ella demasiado doloroso, aunque lo homenajeó y dedicó un curioso adiós a su manera en casa de su amigo el director y escritor Richard Brooks, cuando éste visionó con la desolada actriz “Capitanes intrépidos” del año 1937, película por la que Tracy  consiguió uno de los dos Oscar con los que la Academia de Hollywood lo galardonó durante su carrera.
La gran Katharine Hepburn, aún siendo la amante, siempre se comportó como la elegante señora que era y supo el lugar que ocupaba en la vida de Spencer; ni siquiera apareció en el funeral ni se dejó ver por el cementerio para despedirlo, seguramente ya lo hacía cada día durante los pocos años  que finalmente la pareja compartió en la cabaña alquilada al director George Cukor en Beverly Hills, cuando Tracy ya estaba bastante enfermo; según cuentan, fue ella misma quien llamó a los familiares del actor para comunicarles su fallecimiento.

Así acababa a la fuerza un apasionado amor tan intenso como extraño y conformista que protagonizaron dos grandes de la historia del cine. Aunque… viperinas lenguas contaban por ahí, que su “supuesto y tormentoso idilio”, no era otra cosa sino tapar el lesbianismo de ella y la reprimida homosexualidad de él. No en vano, así lo relata sin ningún pudor Scotty Bowers en sus memorias “Servício completo” (2013) y en el documental “Scotty and the secret life Of Hollywood”, del reciente año 2017… Como opinión personal, si me lo permiten, déjenme que dude que a una de las actrices más rebeldes y adelantadas a su tiempo que ha habido, le importase demasiado que el mundo supiera cuál era su orientación sexual. En el año 1971, mientras rodaba en España “Las troyanas” no dejó de pasearse por las calles de Atienza, Guadalajara, con unos enormes pantalones de pana que según decía orgullosa de ello, habían pertenecido a Spencer Tracy.

Katharine Hepburn, Kate para algunos, sigue siendo a día de hoy la actriz nominada al Oscar en más ocasiones, doce en total y cuatro veces galardonada con el premio a mejor actriz por sus grandes y memorables interpretaciones, pero a ninguna de todas estas nominaciones y entrega de Oscar  tuvo la deferencia de presentarse para recoger la dorada estatuilla codiciada por muchos actores, ya que para ella, el premio a su actuación, era en si mismo su trabajo.

Katharine Hepburn

Katharine Houghton Hepburn, murió el 29 de junio de 2003, prácticamente sola, aunque rodeada de pocos pero buenos amigos y dispuesta a reunirse con su eterno “marido sin papeles”; así era como ella misma se autobautizaba cuando hacía referencia a su rol en la complicada pero aceptada relación que existía entre ambos.

Aquí tenéis algunas de sus películas juntos disponibles en Amazon que os recomiendo:

Mar de hierba
(The Sea of Grass)
La costilla de Adán
(Adam’s Rib)
Adivina quién viene a cenar
(Guess who’s coming to dinner)

Un comentario

  1. Pareja cinematrografica donde las haya! He visto todas sus peliculas y me encantaban! Que el era alcoholico? Por desgracia cierto, aunque en aquellos años no se les consideraba enfermos, como hoy. Eran unos borrachos! Hoy sin embargo, toda persona con adicciones, es una “enferma”! Y en cuanto a la homosexualidad de ambos, no me lo creo, no todo el que lleva una vida tan peculiar, medio siglo siendo amantes, es necesariamente homosexual. Y si no, echemos un vistazo a nuestro alrededor, entre ellos, el Rey Emerito! Me ha encantado el relato, y de nuevo, gracias por sacar a la luz a estos GRANDES del ayer, que por desgracia la juventud de hoy ni conoce!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s